Versión del 4 de septiembre de 2026
1. prestador
Este sitio web y el software que se ofrece en él son operados por:
Ayhan Dogan, con el nombre comercial aysound
Zwergstr. 1
89407 Dillingen a.d. Donau
Alemania
Todo nos llega a una sola dirección:
info@aysound.com — preguntas, compra, claves
de licencia, devoluciones, protección de datos. No publicamos número de teléfono;
respondemos por escrito, así todo el caso queda en un mismo sitio.
Web: aysound.com
Responsable del contenido conforme al § 18(2) MStV: Ayhan Dogan, dirección como arriba.
2. datos fiscales
Conforme al § 19 UStG (régimen alemán de pequeña empresa) no se repercute ni se declara IVA. Por el mismo motivo no existe un NIF-IVA conforme al § 27a UStG.
3. quién vende YER
YER lo vende Ayhan Dogan (aysound), la persona indicada en la sección 1. El contrato sobre el software se celebra entre tú y nosotros, y el justificante lo emitimos nosotros, sin IVA, por el régimen de pequeña empresa indicado arriba. Los pagos con tarjeta los tramita por nuestra cuenta Stripe Payments Europe, Ltd., 1 Grand Canal Street Lower, Grand Canal Dock, Dublín, Irlanda, como proveedor de servicios de pago; Stripe trata los datos de la tarjeta y nunca nos los transmite.
Vendemos a todo el mundo: YER se puede comprar desde cualquier país, a un precio único de 35 €; para él no hay precio de lanzamiento. Los once plugins de la suite aysound son gratuitos; YER es el único producto de pago de este sitio.
4. los documentos de la compra
- Condiciones de venta — cómo se celebra el contrato, precio, entrega, alcance.
- Derecho de desistimiento — los catorce días completos y el formulario modelo para copiar.
- Contrato de licencia de la suite — para los once plugins gratuitos.
- Política de privacidad — qué guardamos de un pedido y durante cuánto tiempo.
5. resolución de conflictos
No estamos obligados ni dispuestos a participar en procedimientos de resolución ante una junta arbitral de consumo.
6. responsabilidad por los enlaces
Este sitio enlaza a páginas externas sobre cuyo contenido no tenemos influencia. La responsabilidad corresponde siempre a quien las opera. Al enlazarlas comprobamos que no hubiera infracciones evidentes; sin indicios concretos no las vigilamos de forma permanente.